Expresiones # Amiga cómplice

2:41 Fabbi Ventura 3 Comments




Un día común en una reunión con un par de amigas nos enteramos que una de ellas estaba embaraza, obviamente no quería tenerlo y no podíamos decir nada para hacerla cambiar de opinión. Su postura era seria y decidida, haría todo lo necesario para no dejar pruebas de lo que comenzaba a crecer en su vientre. Tratamos de hacerle entender que sobre todas las cosas era peligroso para ella, ya que los métodos no serían muy cuidadosos. Fue entonces donde por un momento me cuestioné muchas cosas, yo no estaba a favor del aborto pero tampoco era de una mente cerrada. Me puse en su lugar y si en aquel preciso momento yo fuese la de la situación, un hijo me limitaría todos los planes que tengo a futuro. Soy una mujer que planifica todo y aunque se que a veces eso es malo, los planes no resultan e incluso cuando uno no planea tanto, las cosas salen mejor. Sería así, un hijo en estos momentos me complicaría mucho, obviamente lo amaría y trataría de ser la mejor mamá del mundo. Era por eso que una parte de mi la entendía, la otra parte estaba totalmente en desacuerdo.

Avanzaban los días y las pastillas que ella necesitaba se escondían de nosotras, sin una sonría en mi rostro la ayudé todo lo que pude. Porque si no la ayudaba, lo haría sola de todas formas  y ahí fue cuando me convertí en cómplice. Sabía que las cosas no eran lo mejor e incluso llegué a sentir que estaba más preocupada que ella, porque los días pasaban y la veía tan normal, como si nada estuviese pasando.

Cuando ya habían pasado dos meses, mi lado positivo ya no existía. Consideraba que el tiempo había hecho lo suyo y sería muy peligroso, debía aceptarlo y fin del asunto. Pero eso no sucedió, dos meses y unos días fue el tiempo que necesario para conseguir las famosas pastillas Misotrol. Mi amiga en problemas y yo, ya habíamos leído todo lo que salía en internet sobre aquellos fármacos. Sabíamos el procedimientos y teníamos claro lo que podía suceder. Nos juntamos una noche en la casa de otra amiga y el proceso empezó. No sabía si yo era la más nerviosa, supongo que no, pero la situación me sobrepasaba. Existía la posibilidad de una gran hemorragia y según lo que sabíamos en aquellos momentos, teóricamente no podíamos llevarla a urgencias porque si descubrían lo que había hecho tenía penalización legal. Pasé la noche tratando de ser lo más discreta y aparentar que todo estaba bien, todo saldría como corresponde. Lamentablemente eso no sucedió, debían pasar algunas cosas que demostrasen la pérdida, pero no, no estábamos seguras si estaba aun dentro suyo.

Al final no pudo esconderlo más y le contó a su madre, había perdido aquella viva cuando hizo un procedimiento anterior con otras pastillas. Tuvo que operarse y ahora continúa su vida normal. No obstante para mí, fue una experiencia muy fuerte. Debatir conmigo misma sobre ser una amiga o una cómplice. Tuve la oportunidad de hablar con razón, entregando mi opinión y tuve la oportunidad de ayudarla, al final me convertí en la mezcla de ambas. Puede que muchas personas no encuentren aceptable lo que hice, porque tienen ideales más fuerte pero a pesar de todo no me arrepiento de lo que pasó. Porque aunque no estuviese de acuerdo, estuve a su lado porque fuese lo que fuese, soy su amiga y ella sola, hubiese sido mucho más peligroso.

¿Alguna vez han estado en una situación así? Dejar de lado sus propios ideales por ayudar a alguien más, porque al final de todo, es su vida y la otra persona es dueña de correr riesgos, por más que uno trate de convencerla, hará lo que estime conveniente.

Cariños a todos que leen y dejan comentarios <3


3 comentarios:

  1. ah, que tonta, pensé que el comentario de abajo era para este post, >_< soddy

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  2. QUe mal lo que pasó :/, es difícil, es un tema demasiado delicado, hay de todo, gente que dice que si, gente que dice que no, yo creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera por que más que mal, está dentro suyo no? De todas maneras es bueno que finalmente haya salido bien y ahora esté haciendo su vida normal. :)

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  3. Hola!! estaba intruseando tu blog cuando encontré esta entrada... y bueno decidí escribirte por que pasé por la misma situación de "amiga-complice" por los mismos motivos... si la dejaba, ella lo haría sola... con la gran diferencia de que no tomé parte el día mismo, pero no la dejé sola. Lo bueno es que el día que sucedió, todo resultó como debía. Mi amiga era mucho más chica que yo, la obligué a hacerse un test, y apenas supimos su resultado su reacción fue "no quiero"... pasamos una noche completa llorando. Cuando ella apareció con la "solucion", las mismas pastillas que dices, busqué toda la información que pudiera encontrar en la red, con la idea de convencerla de que era muy peligroso, pero no hubo caso... ante eso, como amiga no queda de otra, y como dices era dejarla sola en algo que haría sí o sí. Es fuerte, es doloroso... y es una decisión que no tiene vuelta. Esto pasó hace más de dos años, soy mayor que ella por varios años, y no teníamos amigas en común, las niñas en que ella confió le dieron la espalda, así que más responsable por ella me sentía. Uff creo que escribí mucho para ser un comentario, pero saber que hay más chicas en esta situación reactivan los recuerdos...
    Es dificil, pero a veces hay que dejar lo que una piensa de lado, por el bien de alguien más...
    Cariños!

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