Amores y desamores

11:12 Fabbi Ventura 0 Comments



Aviso de utilidad pública: Esta entrada es un poco extensa. 

Desde que tenemos conciencia conocemos la historia del príncipe y la princesa, un final feliz y un vivieron felices para siempre. Nunca nos dijeron qué pasaba cuando el final no era feliz o cuando el príncipe no quería a la princesa. Cada mujer siempre ha deseado compartir su vida con alguien y es bueno, compartir alegrías, momentos felices, incluso tristezas teniendo un hombro para llorar. Es cierto que hay mujeres y hombres, supongo, que están desesperados por alejar la soledad de su lado y tener una pareja. Abandonar la soltería y abrirse paso hacia el amor... pero ¿es amor? Simplemente cada uno tiene la respuesta y su propio concepto de amor. Para algunos una semana es suficiente para empezar a pololear, otros necesitas meses para formalizar la relación. Entonces se comienza a escribir la historia llena de buenos momentos, detalles y recuerdos que quedarán en la memoria y nuestro pequeño corazón. 

Pero qué sucede cuando de un día para otro todo se desvanece como castillos en el aire y ese final feliz nunca llegó. Es caótico, casi ficticio el sentimiento de aquella soledad invadiendo tus días. De un día para otro te enteras que los años que pasaron juntos se van simplemente la basura y tu debes pararte para continuar con tu vida, aunque la tristeza te consuma el alma.

Hay quienes se proyectan demasiado, piensan en el futuro creando una historia utópica de niños, familia, casa e incluso mascotas. Pero no viven el presente, el mañana, estos días, esta semana. Disfrutar día a día como si fuese el último siempre será lo mejor, se expresa, se vive y se siente de una forma más plena. Muchas personas están cegadas en que están viviendo un pololeo perfecto y ya conocieron el amor de su vida. La palabra terminar les da comezón y simplemente no pueden imaginárselo. Peor aun, hay quienes mezclaron tanto su vida con la de su pareja que ya no tienen metas propias, terminar implica dar vueltas en círculo por no saber qué hacer. 

Pensar siempre en el futuro genera expectativas que pueden no cumplirse y aunque siempre he pensado que tener metas es una de las mejores cosas que uno puede tener, en una relación no es lo mismo. 

Siempre lo mejor es tener en un rincón de nuestra mente la opción de "Terminar", es como un botón de pánico. Obvio que uno al estar con alguien lo único que espera es recibir amor y ser feliz. Pero si no se tiene esa opción en la cabeza, el golpe es demasiado duro cuando sucede. Existen infinitas razones por la cual una relación se puede finalizar y pensarlo, es un paso para más cerca a la razón. Esa razón que desaparece cuando vemos nuestros días grises y vivimos solo de lo que nos dicta el corazón. Nuestro botón de pánico, ese que nunca esperamos apretar pero que existe, nos ayudará a poner los pies sobre la tierra. Nadie dice que el dolor terminará, ni que se dejará de llorar, ni que será más fácil. Dolerá y mucho, como cualquier otra caída, no obstante seremos más sensatos y seguiremos nuestro camino de la mejor forma posible.

Si tú, hombre o mujeres, estás pasando por una pena de amor. Simplemente piensa en ti, en tus gustos, tu futuro, en la gente que te quiere y que haría cualquier cosa por verte feliz    Es obvio que no será la ultima vez que sufras un mal de amor y para algunos, no será la primera. Simplemente cierra ese capítulo, dale vuelta a la página y conserva los recuerdos felices en un lugar muy escondido de tu memoria. Cuando pase el tiempo suficiente, recordando que el tiempo es relativo, podrás volverlos a observar con una mente más abierta y un corazón sano. Busquen su felicidad y jamás olviden sonreír.

Amiga, se fuerte. Te amamos   

Cariños 

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